martes, 13 de marzo de 2012

Mundo injusto

Libertad en cada palabra, en cada frase,
en cada bocanada de aire.
No pido mucho, tan poco nada,
pido estar lejos de aquella indeseada.
De esa sociedad que gasta
el dinero de los honrados
en yates, en clubs privados.


Dime, ¿dónde está el dinero
que invertí en mis hijos
para pagar su educación?


¿Te lo digo?
¿Ves aquella edificación?
El dinero que invertiste
corresponde a ese balcón.


¿Y os parece normal
que se enriquezcan
con nuestro dinero?
Pedir un crédito y
os encontraréis
con usureros.


Dígame señor presidente
¿no dijo usted que
se acaban los recortes?
¡Ah! Tal vez olvidé
que son solo mentiras
para ganar una elección.

¿Y ahora qué hago con todo
aquel dinero que perdí en la huelga,
mientras tú, sentado con aquellos infames,
bebías vino recordando
Tú inicua ejecución
De nuestro Estado?

Y yo no critico el estado
como tal asociación,
sino lo tacho como
conjunto de petates.


Como críticos farsantes que con sus campañas
lavan la cabeza de la gente,
ciudadanos como tú y yo,
que solo buscan un sueldo decente.


Dicen: todo el mundo roba.
Pero no es lo mismo robar un boli
que un millón de euros.


Dime cuándo fue la última vez
que te sobró dinero, millonario.
Te lo diré yo, para comer,
te sobra a diario,
Y para caprichos necesitas más,
por eso tanto robar.


La vida es tan injusta,
le dan pan a quien pide uvas.


Te diré una cosa Papa:
Las mesas del colegio están rotas,
ya no se invierte en educación,
la fachada del museo se cae
Y de la iglesia empieza a salir dinero.
¿Cómo puedes explicarme eso?


Estoy harta de tanta injusticia,
¿Qué el sueldo está sobrevalorado?
Intenta comer con 500 euros,
¡Es imposible!


Entre letras, hipotecas, seguros,
Bajadas de sueldo…
¿qué nos queda?


Los sueldos de los funcionarios, congelados,
Me alegro de que algo lo esté,
Dentro de nada mi comida no, 
¡eso está claro!


El agua, la luz y el gas,
¡Son imposibles de pagar!

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