Acabaré siendo loca de un cuento imperfecto, me quemaré la yema de los dedos. No quiero verte, todo lo que haces me hace sentir culpable de mis palabras. Quiero ser loca de un cuento, quiero escapar de ti. Tu mirada se hace grande ante tantas hojas, la tristeza es pequeña si la comparas con cualquier cosa.
No sé lo que digo, menos lo que hago, ni si quiera quiero saberlo, solo deseo ser parte del desamparo y que me coman los leones y me arranquen lo poco que queda de corazón. No quiero volver a ser presa de esta canción.
Y si tengo que volver atrás, cometeré los mismos errores que antaño, para dejar paso de nuevo, a lo que me hizo daño. Si te digo la verdad nunca he entendido, por qué sigue siendo el cielo azul y la sangre color vino. Entre mis rayadas encuentro, mil palabras que suenan a que miento, doscientas frases verdaderas, que no sé de dónde salen y tampoco lo quisiera.
Me hace daño, tu simple voz me duele mientras penetra en mis oídos y la reconoce mi mente, me quema, mientras susurras 6 palabras incoherentes, la odio porque, porque siempre me hace daño. Estoy feliz por seguir viva, por seguir siendo persona, aún que vuelva a ser aquella que no remonta, aquella tonta de la que no quieres oír palabra, aquella estúpida que negó su alma por estar demasiado destruida.
Tal vez sea lo mejor, tomarme un tiempo de reflexión, pero no, pienso: La soledad es tan amarga como la miel de tus labios, no sé si podré aguantar saber de tu existencia, de tu lejanía y no emitir un desmayo. Es todo tan raro desde el paradigma, desde la ventana todo se veía más claro ayer, ahora templa el color fuego. Las flores de los árboles brotan de nuevo, mientras que mis hojas marchitan, de desconsuelo.
No sé donde encontrar la escapada al tiempo, al remordimiento, al que miento o no miento, al te quiero. Hay una alerta máxima en mi interior, está avisando su autodestrucción. Y es que, puedes estar tan viva por fuera y tan muerta por dentro: y es por culpa de que su corazón es hielo.
Ayer te miraba deseando el engaño, y hoy que lo percibo, me vuelves ha hacer daño. No quiero saber de ti, siento que ya sé demasiado. Se acabó aquí, no quiero que quiero volver a verte. Se acabó aquí, quiero que no quiero volver a quererte.
Y empieza de nuevo una historia rota, cincuenta palabras que no saben a nada, que son insípidas, estúpidas, vacías y remotas. Que cuentan cosas que no sirven de nada, que son derrotas de batallas nunca superadas. Odio seguir aquí y no sentirme viva, mas odio la tardanza de aquella persona que me rescate de la rutina. De la rutina de empezar algo, que acabó en el primer momento, de la esperanza de creer en lo que sé que no es cierto.
Y me odio a mí misma, sí, me odio, por confiar en el abismo, que no es más que una sombra de un aquel, de un niño o un personaje, siempre cruel. Y si miro atrás, me doy en la cabeza, con la responsabilidad que en mi mente queda, con la pesadumbre de mis palabras, reflejadas una y otra vez en mi cara; con la ignorancia de tus miradas, que simples, se convirtieron en todo lo que deseaba; con la pasión de esas lágrimas, que recorrieron desde arriba mis mejillas.
Y desde aquel momento, yo no sé si soy, o soy parte del viento. Y desde estos segundos, me considero parte, del inframundo. Y si ves que estoy presente en algún momento, y tus pensamientos cambiaron, aún que sea, por el miedo. ¡Vuelve! ¡Vuelve a disimular y vuelve! Vuelve a besarme y...vuelve! Vuelve que no es tarde para volver a sentir y me da igual, si al final, volveré a sufrir y...vuelve!Si te ves capacitado...¡vuelve!
Pero luego márchate, cuando veas que no haces nada aquí, que solo quieres reír, que siempre serás el mismo crío, que nunca cambiará, que eres la estrella de mar que pasó fugaz, porque no eres capaz de estar con alguien. Que tus sentimientos son huecos, inexistentes, que de lo que dices ni mitad de bueno es, y la otra mitad, ni si quiera te la crees. Pero si decides coexistir, seguir adelante, vivir el instante, ser parte de algo, no dudes en llamarme y hacerme feliz.
De lo que queda en el viento, mitad son ruinas, de lo que sopla la flauta, no hay melodías. De lo que hubo, nada queda. De su llegada, su pérdida. De su aroma, el hedor quedará. Y las amapolas, el otoño se las llevará. Si tuvo que haber un ayer, espero que haya un mañana. Si nada es lo que parece ser, espero que el que llegue, me haga parecerlo y se parezca, a aquel de blanco, que anuncian en los cuentos. Si mañana sale el Sol, de noche vendrá la Luna. Si de tus ojos soy presa, no quiero que se inunden. Y se acabó, fue aquí donde se dejó todo lo bueno que había en ti, y se acabó prefiero la vida, a por ti morir...
PEDAZO ENTRADA (y no me refiero a la extensión de ésta)
ResponderEliminarBua, me ha encantado en serio.. Tiene alguna parte que me ha gustado más.. Por ejemplo esta frase es GENIAL. Si tuvo que haber un ayer, espero que haya un mañana.
Y esta parte me ha parecido INCREIBLE: Y si ves que estoy presente en algún momento, y tus pensamientos cambiaron, aún que sea, por el miedo. ¡Vuelve! ¡Vuelve a disimular y vuelve! Vuelve a besarme y...vuelve! Vuelve que no es tarde para volver a sentir y me da igual, si al final, volveré a sufrir y...vuelve!Si te ves capacitado...¡vuelve!
Dios, en definitiva, impresionante la entrada.
Muchas gracias :)Sí, la verdad es que esa frase dice mucho en muy poco jajaj
EliminarY la otra parte tiene mucho sentimiento. ¡Muchas gracias por el comentario!
INCREIBLE; ME ENCANTA, Es... PERFECTA; Otra más! Otra más!
ResponderEliminarMuchísimas gracias :)
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